Programa "Vincul-Acción" financiado por la Unión Europea, Fondos Next Generation dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.

Porque todos necesitamos una segunda oportunidad

El proyecto “Vincul-Acción” tiene como objetivo favorecer el acogimiento de niños, niñas y adolescentes en hogares de protección de la Comunidad Autónoma de Murcia.

La familia es el mejor entorno para que un niño, niña o adolescente tenga cubiertas sus necesidades de seguridad y estabilidad que le permitan desarrollarse adecuadamente a nivel biológico, afectivo, social, psicológico y educativo.

Cuando un niño, niña o adolescente no puede permanecer con sus padres biológicos, el acogimiento familiar constituye una alternativa preferible a la institucionalización de niños, niña y adolescentes, dado que supone su plena integración en un núcleo familiar, ya sea en su propia familia extensa o en una familia ajena.

Dependiendo de la situación sociofamiliar del niño, niña o adolescente, de su edad y características personales, el acogimiento se constituirá con carácter temporal o permanente.

"Acoger a un niño no es solo abrir la puerta de tu casa, es abrir la puerta de tu corazón. No se trata de reemplazar a nadie, sino de ofrecer un lugar seguro, cariño y estabilidad en un momento en el que más lo necesita. Puede que no cambies el mundo entero, pero sí cambiarás por completo el mundo de ese niño. Y, aunque al principio pueda dar miedo, la experiencia de ver cómo florece gracias a tu apoyo es uno de los regalos más grandes que la vida puede dar."

Puntos clave

  1. El propósito del acogimiento: El acogimiento familiar busca garantizar el desarrollo integral del menor cuando su familia biológica no puede cuidarlo, priorizando siempre el entorno familiar frente a hogares residenciales la familia de acogida ofrece atención, educación, cariño y estabilidad, permitiendo al niño superar las situaciones de vulnerabilidad.
  2. Beneficios para el niño: Vivir en una familia proporciona seguridad emocional, formación educativa y social, vínculos afectivos y autoestima. También reduce la institucionalización y ayuda a que el menor esté preparado para el futuro, ya sea para volver a su familia de origen o para una adopción.
  3. Beneficios para la familia: acoger a un niño representa una experiencia enriquecedora que fomenta la solidaridad, la compresión intercultural y el desarrollo de valores, además de permitir a los miembros de la familia vivir una experiencia de unión , compromiso y afecto compartido.
Niña sonriendo a cámara dándole un abrazo a otra persona
Toda una vida por delante con tu ayuda.